El desarrollo de variedades de caña de azúcar adaptadas al cambio climático será uno de los principales desafíos para la agricultura peruana ante escenarios de temperaturas elevadas, periodos de sequía y lluvias intensas. El doctor Jorge Luis Tejada Soraluz, profesor de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), explicó que estos factores pueden afectar la acumulación de sacarosa, el rendimiento industrial y la presencia de plagas, especialmente en las zonas productoras de la costa norte.

¿Cómo afecta el cambio climático al cultivo de caña?

Uno de los factores que puede afectar la producción de caña son las temperaturas nocturnas superiores a 18 °C durante la etapa de maduración. Según explicó Tejada Soraluz, cuando se alcanzan o superan estos valores, la planta incrementa su actividad durante la noche y puede disminuir la acumulación de sacarosa.

“Cuando llegan o superan los 18 grados centígrados, la planta trabaja más durante la noche y ya no acumula bien la sacarosa, lo que afecta la cantidad de azúcar que puede recuperarse de la caña”, señaló.

Este comportamiento fue documentado en una investigación realizada por Manuel Pollack Velásquez, Salomón Helfgott Lerner y Jorge Tejada Soraluz, que analizó los efectos de los eventos El Niño de 1982-1983 y 1997-1998 a partir de información de las empresas azucareras Paramonga y Casa Grande.

Las precipitaciones intensas también representan un factor de riesgo durante la maduración. En esta etapa, el cultivo requiere condiciones que favorezcan la concentración de sacarosa y normalmente se restringe el riego antes de la cosecha. Un exceso de agua puede alterar este proceso y reducir el rendimiento industrial.

La investigación también registró durante episodios de El Niño un incremento de plagas que afectan a la caña, entre ellas el barrenador, además de otros insectos y roedores que pueden generar pérdidas adicionales.

Variedades de caña adaptadas al cambio climático

Frente a estos escenarios, el especialista de la UNALM plantea que la investigación agrícola debe orientarse al desarrollo de variedades de caña de azúcar resistentes a condiciones climáticas adversas.

El desarrollo de variedades adaptadas al cambio climático será fundamental para proteger la productividad del sector”, afirmó Tejada.

Entre las características deseables para estos nuevos cultivares se encuentran una mayor tolerancia al calor, la sequía y las precipitaciones intensas, además de la capacidad de alcanzar su producción en periodos más cortos.

La adaptación varietal permitiría responder a un escenario climático más variable, en el que las condiciones de temperatura y disponibilidad de agua pueden modificar el desarrollo del cultivo y sus niveles de productividad.

La costa norte concentra parte importante de la producción

El desafío adquiere relevancia en la costa norte del país. Según Tejada Soraluz, La Libertad concentra alrededor del 45 % de la superficie cosechada de caña, mientras que las zonas productoras del norte también han enfrentado periodos de sequía.

De acuerdo con la Memoria Anual 2025 de Perucaña, las empresas asociadas a la organización registraron 77,866 hectáreas cosechadas de caña. De esta superficie, 67,777 hectáreas fueron destinadas a la producción de azúcar, mientras que la producción de caña para este fin alcanzó aproximadamente 8.68 millones de toneladas. Perucaña señala que su memoria reúne estadísticas y datos sobre el desempeño de la agroindustria azucarera peruana durante 2025.

Estos indicadores muestran la dimensión de la actividad azucarera y su exposición a factores climáticos que pueden alterar el rendimiento agrícola e industrial.

Cambios en la producción podrían impactar en el precio del azúcar

Los efectos de las condiciones climáticas sobre la producción de caña también pueden trasladarse al mercado del azúcar. Tejada Soraluz señaló que países productores como Brasil e India han enfrentado alteraciones productivas asociadas a sequías y anomalías climáticas.

En el caso peruano, una reducción significativa de la oferta podría generar presiones sobre los precios de este producto, debido a su presencia en la canasta de consumo de los hogares.

Como referencia, los datos proporcionados en la información señalan que entre el 5 de agosto y el 4 de septiembre el precio del kilogramo de azúcar rubia pasó de S/ 2.10 a S/ 3.05, mientras que el de azúcar blanca aumentó de S/ 2.47 a S/ 2.97, según registros del MIDAGRI. El Ministerio mantiene reportes oficiales de precios y abastecimiento de alimentos a través del Sistema Integrado de Estadística Agraria (SIEA).

En este contexto, el desarrollo de variedades de caña adaptadas al cambio climático se plantea como una línea de investigación para reducir la exposición del cultivo a temperaturas elevadas, déficit hídrico, lluvias intensas y otros factores que pueden afectar la producción.

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Me dedico a redactar contenidos sobre agricultura con enfoque en el Norte del Perú, resaltando las iniciativas, retos y oportunidades del sector.

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