Las lluvias que se registran en distintas zonas del norte del país, junto con las altas temperaturas previstas para las próximas semanas, podrían generar condiciones favorables para la aparición o incremento de plagas y enfermedades en los cultivos. Ante este escenario, CultiVida recomendó a los agricultores reforzar el monitoreo de sus campos y aplicar medidas preventivas para detectar oportunamente cualquier afectación y reducir riesgos fitosanitarios en la producción agrícola.

Lluvias y temperaturas elevadas pueden modificar el comportamiento de las plagas

Rubén Carrasco, director ejecutivo de CultiVida, explicó que las variaciones en temperatura, humedad y precipitaciones pueden modificar el comportamiento de determinados organismos que afectan a los cultivos.

“Cuando cambian las condiciones de temperatura, humedad y precipitaciones, también puede cambiar el comportamiento de determinadas plagas y enfermedades. Por eso, el monitoreo permanente del campo es fundamental para detectar cualquier señal de manera temprana y tomar decisiones oportunas”, señaló Carrasco.

La alerta adquiere relevancia ante las condiciones climáticas previstas para la costa norte, donde se esperan temperaturas superiores a lo normal y lluvias por encima de los valores habituales.

Recomiendan revisar hojas, tallos, frutos y suelo

CultiVida recomendó a los agricultores fortalecer la vigilancia de sus cultivos y prestar especial atención a posibles cambios en hojas, tallos, frutos y suelo.

Entre las señales que deben ser observadas se encuentran la aparición de manchas, perforaciones, marchitez y otros síntomas inusuales que puedan indicar la presencia de plagas o enfermedades.

La organización también aconsejó mantener la limpieza de los predios y retirar residuos vegetales que puedan favorecer la presencia de organismos perjudiciales. Ante cambios significativos en los cultivos, recomendó recurrir a asistencia técnica para determinar las medidas correspondientes.

Manejo Integrado de Plagas como medida preventiva

El Manejo Integrado de Plagas (MIP) constituye una de las principales herramientas recomendadas para enfrentar escenarios de mayor riesgo fitosanitario. Este enfoque combina el monitoreo y la identificación adecuada de plagas y enfermedades con prácticas culturales, control biológico y, cuando sea necesario, el uso responsable de productos fitosanitarios autorizados.

“Una plaga detectada oportunamente puede ser manejada antes de que genere daños mayores. La prevención permite proteger la producción, reducir costos y evitar que una afectación inicial termine comprometiendo la inversión del agricultor”, agregó Carrasco.

Sanidad vegetal es clave para la producción agrícola

CultiVida señaló que la sanidad vegetal tiene un papel importante en la seguridad alimentaria y en la competitividad del sector agrícola peruano. Por ello, destacó la necesidad de fortalecer la capacitación de los productores, las Buenas Prácticas Agrícolas y el uso responsable de tecnologías.

La organización reiteró que el monitoreo permanente de las condiciones del campo permite adoptar decisiones oportunas frente a escenarios climáticos variables y reducir el impacto potencial de plagas y enfermedades sobre los cultivos.

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Me dedico a redactar contenidos sobre agricultura con enfoque en el Norte del Perú, resaltando las iniciativas, retos y oportunidades del sector.

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