La producción de ajíes, rocotos y pimientos supera las 200 mil toneladas anuales en el Perú, una actividad desarrollada en las 24 regiones del país y que involucra a alrededor de 11 mil pequeños productores de la agricultura familiar. En el marco del Día de los Ajíes Peruanos, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) destaca el valor de estos cultivos por su importancia en la gastronomía, la diversidad agrícola y las oportunidades que generan para las familias productoras.
Ajíes peruanos destacan por su diversidad y consumo nacional
El Perú cuenta con más de 350 variedades registradas de ajíes, rocotos y pimientos. Entre las principales regiones productoras se encuentran Lima, Tacna e Ica.
Estos productos tienen además una presencia significativa en la alimentación de las familias peruanas. En promedio, cada persona consume 5 kilos de ajíes al año, lo que ubica al Perú como el segundo país de América Latina con mayor demanda de estos productos, después de México.
La diversidad de los ajíes peruanos comprende variedades como el ají amarillo, ají panca, ají limo, ají charapita, ají montaña, rocoto, arnaucho de Supe, cacho de cabra, pipí de mono, pacae y cerezo.
Su utilización se extiende a diversos platos representativos de la gastronomía nacional, entre ellos el ají de gallina, ají de pollo, causa, papa a la huancaína, anticuchos, carapulcra y cebiches. Cada variedad presenta características particulares de sabor, aroma y picor, asociadas a las tradiciones culinarias de las diferentes regiones.

Perú es centro de origen y diversificación del género Capsicum
Los ajíes, rocotos y pimientos pertenecen al género Capsicum, del cual el Perú es considerado un centro de origen y diversificación. Su presencia está vinculada a la historia alimentaria del país y existen evidencias arqueológicas de su consumo desde hace miles de años.
Entre estos registros figuran hallazgos realizados en la cueva de Guitarrero, en Áncash, y en Caral, que dan cuenta de la antigüedad de estos cultivos en el territorio peruano.
La conservación de esta diversidad depende en buena medida de los pequeños productores de la agricultura familiar, quienes mantienen variedades nativas y locales que contribuyen a preservar los recursos agrícolas y amplían las posibilidades para el desarrollo de nuevos productos.

Exportaciones de ají seco posicionan al Perú en mercados internacionales
La producción de ajíes también tiene importancia para la actividad agroexportadora. El Perú ocupa el tercer lugar como exportador mundial de ají seco, después de China e India, de acuerdo con los resultados registrados al cierre de 2025.
Dentro de esta cadena destaca la páprika, que mantiene presencia en mercados como Estados Unidos, España y México. A ello se suman los ajíes nativos, salsas, conservas y productos frescos, cuya demanda viene creciendo vinculada a la expansión internacional de la gastronomía peruana.
En 2024, el Perú exportó 39 329 toneladas de páprika, por un valor de US$ 142 millones, cifra que refleja la importancia de este cultivo dentro de la oferta agroexportadora nacional.
MIDAGRI impulsa acciones para fortalecer la cadena productiva
En el marco del Día de los Ajíes Peruanos, el MIDAGRI promueve acciones orientadas a fortalecer la producción, sanidad e inocuidad de estos cultivos, además de facilitar su acceso a nuevos mercados.
A través del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA), se implementan planes de trabajo fitosanitarios y programas de monitoreo de residuos químicos. Estas medidas buscan verificar el cumplimiento de los límites máximos de residuos y contribuir al acceso de los productos peruanos a los mercados internacionales.
El fortalecimiento de esta cadena productiva comprende tanto el mercado nacional como las oportunidades de exportación, considerando la diversidad de variedades conservadas por los productores y la demanda de productos derivados de los ajíes peruanos.



