Los trabajos de prevención ejecutados en la margen izquierda del río Tumbes permitieron evitar afectaciones en zonas agrícolas estratégicas de la región fronteriza. La intervención fue liderada por la Autoridad Nacional del Agua (ANA), con disposición del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, en respuesta al incremento del caudal. Las acciones se concentraron en sectores considerados críticos para reducir el riesgo de desbordes y salvaguardar áreas de cultivo y poblaciones vulnerables.
Trabajos de prevención en la margen izquierda del río Tumbes
Las labores se desarrollaron en los sectores Casa Blanqueada – El Naranjo, Bocatoma La Peña, San Jacinto – El Peligro y Pechichal y Malvales. Como parte de la atención inmediata al sector agrario, maquinaria pesada de la ANA fue desplazada hacia la zona de emergencia para intervenir puntos críticos del río Tumbes.
Las acciones incluyeron el reforzamiento de defensas ribereñas, limpieza del cauce y encauzamiento del río, en coordinación con autoridades locales y equipos técnicos desplegados en el área.
El objetivo principal fue reducir el riesgo de desbordes, proteger las áreas agrícolas y resguardar a las poblaciones asentadas en zonas vulnerables frente al incremento del caudal.
Retiran más de 22 mil m³ de sedimentos y avanzan al 70%
Como parte de la intervención, 11 máquinas de la ANA —entre tractores, cargadores frontales y volquetes— retiraron más de 22 mil metros cúbicos de sedimentos, logrando proteger aproximadamente 400 hectáreas de cultivos.
Los trabajos presentan un avance superior al 70% y han permitido evitar inundaciones y pérdidas agrícolas, pese a que el caudal del río Tumbes alcanzó los 1325 metros cúbicos por segundo.
Según lo programado para el primer semestre, la meta institucional es culminar la limpieza y descolmatación de cerca de 7 kilómetros del río.
Nuevas intervenciones tras reporte de inundaciones del COEN
La ejecución de estos trabajos cobra relevancia tras el último reporte del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), que informó la inundación de 90 hectáreas de cultivos en la región.
Antes de finalizar el mes, se intervendrán otros puntos críticos como Brujas Baja, La Peña – Santa Rosa, La Polvareda, La Inverna y El Peligro. La mitigación en estos sectores busca proteger a la población y resguardar infraestructuras públicas como carreteras, postas médicas, colegios y sistemas de alumbrado público.
El sector agrario mantiene monitoreo permanente de la situación hidrológica en la frontera norte, con el fin de activar medidas preventivas y garantizar la seguridad de los productores y sus medios de vida.











