El agro peruano viene incorporando tecnología agrícola para optimizar el uso del agua frente al riesgo del Fenómeno El Niño Costero, en un contexto de cambios climáticos que afectan la producción. Según especialistas, la agricultura concentra cerca del 80% del consumo hídrico en el país, lo que plantea el reto de mejorar su eficiencia. La adopción de herramientas digitales y prácticas sostenibles se perfila como una estrategia clave para proteger los recursos y garantizar la continuidad de las cosechas.
Uso del agua en la agricultura peruana frente al cambio climático
En el marco de fechas como el Día Mundial del Agua, el Día Mundial del Clima y el Día Internacional de Cero Desechos, el sector agrícola enfrenta el desafío de gestionar de manera eficiente sus recursos ante escenarios climáticos variables.
La gerente de soluciones para la agricultura en BASF Peruana, Flavia Zuleta, señaló que se mantiene el estado de alerta ante el Fenómeno El Niño, según reportes de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen).
De acuerdo con las proyecciones, podrían registrarse anomalías térmicas de hasta +3 °C en la costa y un incremento en los caudales de los ríos del Pacífico.
Este contexto impacta directamente en la gestión del agua, considerando que la agricultura demanda aproximadamente el 80% del recurso hídrico a nivel nacional, según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).
Además, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) reportó diez temporadas de sequías severas entre 1981 y 2018 en regiones como Puno, Cusco, Arequipa y San Martín, lo que afectó cultivos esenciales.
“El impacto de estos cambios extremos de clima no solo afecta las reservas de agua, sino que provoca grandes pérdidas”, sostuvo Zuleta.
Tecnología agrícola y eficiencia hídrica en el Perú
Frente a este escenario, el sector viene adoptando tecnologías sostenibles orientadas a mejorar la eficiencia en el uso del agua.
Según estimaciones de la FAO, la eficiencia del riego en el Perú alcanza apenas el 35%, mientras que se pierden más de 12 millones de toneladas de alimentos al año a lo largo de la cadena productiva.
En ese sentido, la digitalización de los procesos agrícolas permite optimizar la aplicación de insumos y recursos, adaptando la producción a las condiciones climáticas.
“En ese sentido, la digitalización de los procesos agrícolas busca aumentar la productividad al mismo tiempo que protege el medio ambiente, una necesidad vital ante los climas adversos”, indicó.
Estas metodologías permiten aplicar insumos de manera precisa, reduciendo desperdicios y mejorando la rentabilidad del agricultor, al tiempo que se preservan los ecosistemas.
“La innovación es ideal para que el campo logre proteger su producción frente a los eventos climáticos extremos. Si perdemos una cosecha por un golpe de clima, también perdemos el esfuerzo del agricultor y el agua, un recurso que tanto necesitamos preservar. Adoptar buenas prácticas y un manejo preciso nos permite tomar decisiones en el campo para que el uso del recurso hídrico rinda al máximo. Ese es el camino responsable hacia una agricultura resiliente y orientada a generar cero pérdidas”, explicó Zuleta.
Asimismo, destacó que la implementación de estas herramientas contribuye a fortalecer la seguridad alimentaria en el país, al optimizar el uso de los recursos disponibles y reducir el impacto de la variabilidad climática en la producción agrícola.






