
La posible cancelación de plaguicidas en el país ha generado un debate entre sectores ambientales, consumidores y especialistas del rubro agrícola. En este contexto, el experto en producción agrícola Ulises Osorio Ángeles advirtió que una medida de este tipo podría impactar directamente en cerca de cinco millones de agricultores en el Perú. Según indicó, una restricción sin alternativas técnicas viables afectaría la productividad del sector, la oferta de alimentos y, en consecuencia, el costo de la canasta básica familiar.
Uso de plaguicidas en la agricultura y posible impacto económico
De acuerdo con el especialista Ulises Osorio Ángeles, la agricultura representa alrededor del 6% del Producto Bruto Interno (PBI) del país y genera empleo para más del 24% de la población económicamente activa en zonas rurales.
En ese sentido, señaló que cualquier medida que reduzca la productividad del sector tendría efectos directos en el crecimiento económico, el empleo y el acceso a alimentos.
El experto advirtió que la eliminación de plaguicidas podría disminuir la producción agrícola, reducir la oferta de alimentos en el mercado y generar un incremento en los precios de productos de primera necesidad.
Asimismo, indicó que más del 80% de los productores agrícolas en el país son pequeños y medianos agricultores, quienes enfrentan limitaciones técnicas para el manejo adecuado de estos insumos.
Debate sobre regulación de plaguicidas y evidencia internacional
El especialista señaló que actualmente no existe un modelo agrícola que permita prescindir completamente del uso de plaguicidas sin afectar la productividad.
Como referencia, mencionó experiencias internacionales, como el caso del glifosato en Europa, donde intentos de restricción evidenciaron dificultades en su sustitución a gran escala y efectos en los costos de producción.
Osorio Ángeles indicó que, en la actualidad, el glifosato continúa autorizado en la Unión Europea como sustancia activa, lo que refleja la complejidad de su eventual eliminación sin alternativas técnicas eficientes.
Propuesta de control, capacitación y buenas prácticas agrícolas
El experto sostuvo que el problema no radica en la existencia de los plaguicidas autorizados, sino en su uso inadecuado dentro de la cadena productiva.
En ese sentido, propuso fortalecer la capacitación de los agricultores en el manejo de estos insumos, incluyendo prácticas como la aplicación en horarios adecuados, el uso de equipos de protección personal, la dosificación correcta y la implementación de buenas prácticas agrícolas.
También planteó reforzar la vigilancia en mercados de abastos y la certificación de productos, con el objetivo de garantizar alimentos seguros para los consumidores.
Finalmente, señaló que una adecuada regulación debe sustentarse en evidencia científica y ser gestionada por entidades técnicas especializadas del sector agrario y sanitario, a fin de evitar decisiones que puedan afectar la producción agrícola nacional.





