El Gobierno aprobó el reglamento de la Ley 31920, norma que promueve la industrialización del cultivo de la papa en Perú. La medida, oficializada mediante el Decreto Supremo N.° 005-2026-Midagri, establece acciones orientadas a fomentar la transformación del tubérculo en productos con mayor valor agregado, fortalecer las cadenas productivas y ampliar las oportunidades de exportación. Además, contempla mecanismos de financiamiento, asistencia técnica y promoción de la agricultura familiar.
Reglamento de la Ley 31920 impulsa la industrialización de la papa
La aprobación del reglamento de la Ley 31920 fue oficializada a través del Decreto Supremo N.° 005-2026-Midagri, publicado en el Diario Oficial El Peruano.
La norma está compuesta por siete títulos, 17 artículos y tres disposiciones complementarias finales. Su finalidad es promover la actividad agroindustrial vinculada a la papa y fomentar la elaboración de productos derivados destinados al mercado nacional e internacional.
Asimismo, busca fortalecer el encadenamiento productivo, contribuir a la diversificación económica y generar mayores ingresos para los productores de las zonas rurales.

Midagri liderará las acciones para fortalecer la cadena productiva
El reglamento establece que el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) será la entidad encargada de liderar las acciones previstas y promover la articulación comercial de la cadena productiva.
Además, se incorporarán metas específicas para la industrialización del cultivo dentro del Plan Nacional de Competitividad Agroindustrial (Compeagro).
En este proceso también participarán otras instituciones. El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) desarrollará programas de investigación y transferencia tecnológica, mientras que el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) tendrá a su cargo las normas sanitarias y de inocuidad relacionadas con la producción y procesamiento de la papa.
Producción de derivados y exportación de papa forman parte de las medidas
Entre las acciones contempladas por la norma figura la promoción de productos con mayor valor agregado, como hojuelas, chips, puré instantáneo, almidones y otros derivados.
Asimismo, se busca integrar la producción con cadenas de agroexportación, gastronomía y comercialización a gran escala.
El reglamento también dispone que el Midagri promueva proyectos piloto y planes de industrialización mediante convocatorias públicas para cofinanciar la adquisición de maquinaria y brindar capacitación técnica a los productores.
Además, fomenta la conformación de cooperativas, consorcios rurales y otros mecanismos asociativos que permitan mejorar el acceso a mercados y fuentes de financiamiento.

Agricultura familiar y acceso al financiamiento serán priorizados
La asistencia técnica estará orientada principalmente a las organizaciones de agricultura familiar interesadas en incorporarse a cadenas agroindustriales.
La norma también promueve el uso de semillas certificadas y contempla líneas de crédito y fondos de garantía para semilleristas, con el objetivo de fortalecer la calidad genética y sanitaria de la producción.
En materia financiera, la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide), en coordinación con el Midagri, podrá estructurar líneas de crédito de mediano y largo plazo para proyectos de industrialización.
Por su parte, el Ministerio de Economía y Finanzas evaluará mecanismos como incentivos tributarios y garantías, de acuerdo con el marco legal vigente.
Reglamento incorpora criterios de sostenibilidad y conservación
Otro de los ejes contemplados en la norma es la sostenibilidad ambiental. En ese sentido, se promueve el uso eficiente del agua, la reducción de agroquímicos y una adecuada gestión de residuos.
Además, se plantean medidas para la conservación de variedades nativas de papa y campañas destinadas a impulsar el consumo de productos derivados.
También se prevén acciones para identificar y ampliar mercados nacionales e internacionales para la cadena productiva.






