El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) y el Gobierno Regional de Piura intensifican la articulación de intervenciones en beneficio del sector agrario frente a las intensas lluvias que afectan al norte del país. Las acciones incluyen labores de limpieza y descolmatación de ríos, despliegue de maquinaria pesada y atención mediante el Seguro Agrícola SAC.
Durante una jornada de trabajo en Piura, el ministro Felipe Meza sostuvo una reunión con el gobernador regional Luis Neyra para reforzar la identificación y atención de puntos críticos, con el objetivo de prevenir daños a cultivos, viviendas y población vulnerable.
Limpieza y descolmatación en ríos y quebradas
A través de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), el MIDAGRI ejecuta trabajos de remoción de escombros, conformación de diques y construcción de bordos en sectores estratégicos. Estas intervenciones buscan mitigar el riesgo de inundaciones ante el incremento del caudal de los ríos.
Las acciones se concentran en cinco puntos vulnerables de la región: La Matanza (Morropón), Filtraciones (Morropón), Dique Virrilá y Limonal Sullana (Sechura), y Puente Jambur 2 (Ayabaca). Hasta la fecha, se reporta un avance de 4.02 kilómetros respecto a la meta de 9.1 kilómetros programados.
En la provincia de Sullana, específicamente en el sector El Limonal, la ANA trabaja con ocho máquinas en la conformación de un dique de 1.8 kilómetros para proteger el canal Checa, además de un canal guía de 60 metros para reducir el impacto de posibles avenidas del río Chira.
Protección de habitantes y hectáreas de cultivo
Las intervenciones se desarrollan en seis puntos críticos ubicados en las cuencas del Chira, río Piura y subcuenca Quiroz. Con estas medidas se busca proteger a 2,500 habitantes, 500 viviendas y 4,780 hectáreas de cultivo.
Desde el inicio del año, en la región se han intervenido 19 puntos críticos que superan los 25 kilómetros de extensión. Estas acciones han beneficiado a 20,580 habitantes, resguardando 4,470 viviendas y 11,660 hectáreas agrícolas, reduciendo el riesgo ante el aumento del caudal de los ríos.
La articulación entre el Ejecutivo y el gobierno regional apunta a reforzar la capacidad de respuesta frente a emergencias climáticas, priorizando la protección de los productores agrarios y la sostenibilidad del sector en el norte del país.












