Asociación de mujeres en Sechura implementa trampas ecológicas para controlar plagas en frijol caupí

0
3
Asociación de mujeres en Sechura implementa trampas ecológicas para controlar plagas en frijol caupí
Asociación de mujeres en Sechura implementa trampas ecológicas para controlar plagas en frijol caupí

El uso de trampas ecológicas para el control de plagas en el cultivo de frijol caupí viene marcando una mejora en las prácticas agrícolas de la provincia de Sechura. En el distrito de Bellavista, una asociación de mujeres implementó 100 trampas amarillas y verdes en una parcela demostrativa, con el objetivo de fortalecer la sanidad del cultivo y reducir el uso de productos químicos. La iniciativa forma parte del trabajo articulado con el proyecto de Agricultura Familiar del Gobierno Regional Piura, beneficiando a más de 30 familias de la zona.

Trampas ecológicas para control de plagas en frijol caupí en Sechura

La Asociación de Mujeres Esforzándose para un Futuro Mejor instaló 100 trampas cromáticas en una parcela de frijol caupí ubicada en el caserío de Miraflores, en el distrito de Bellavista. Esta intervención se desarrolla como parte de la asistencia técnica del proyecto de Agricultura Familiar del Gobierno Regional Piura.

El objetivo principal es la detección temprana de plagas y la reducción de su incidencia en el cultivo, mediante métodos de manejo que no dependen directamente de agroquímicos.

Las trampas utilizadas son láminas de colores intensos recubiertas con sustancias adhesivas, diseñadas para atraer insectos voladores como la mosca blanca, pulgones y minadores. Una vez que los insectos quedan adheridos, se interrumpe su ciclo biológico, reduciendo su propagación en las parcelas agrícolas.

Este método corresponde a una técnica de control etológico, que permite a los productores monitorear la presencia de plagas en tiempo real y tomar decisiones más precisas sobre el manejo del cultivo.

Reducción de insecticidas y beneficios del cultivo de frijol caupí

A través de las escuelas de campo y procesos de capacitación, los agricultores han logrado reducir hasta en 60 % el uso de insecticidas convencionales, lo que representa un ahorro en costos de producción y una menor exposición a productos químicos.

Este cambio también contribuye a la protección de insectos benéficos presentes en los ecosistemas agrícolas y favorece una producción más limpia y sostenible. Los productores destacan que el monitoreo constante de sus parcelas les permite tener mayor control sobre el desarrollo del cultivo.

El frijol caupí, cultivado en esta parcela demostrativa, se caracteriza por su capacidad para fijar nitrógeno en el suelo, mejorando su fertilidad natural. Además, presenta resistencia a condiciones de clima seco y es una fuente importante de proteínas y fibra en la alimentación local.

Con la implementación de estas 100 trampas, la Dirección Regional de Agricultura busca promover la expansión del modelo de manejo integrado de plagas en otras zonas de la provincia, con el fin de mejorar la sanidad agrícola y la productividad en el campo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí