El OSINFOR y AIDER fortalecerán el trabajo conjunto para conservar los bosques secos de la costa norte del Perú, con especial atención en el algarrobo. La nueva etapa de cooperación contempla el desarrollo de herramientas para conocer la distribución de esta especie, verificar el origen del carbón vegetal y mejorar su trazabilidad. También se plantea utilizar información geoespacial e inteligencia artificial para estimar la presencia de algarrobos y apoyar la planificación del aprovechamiento sostenible. El convenio de cooperación tendrá vigencia durante el periodo 2026-2029.
OSINFOR y AIDER trabajarán en la conservación del algarrobo
El Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) y la Asociación para la Investigación y Desarrollo Integral (AIDER) ampliaron su cooperación para impulsar la conservación y manejo sostenible de los bosques secos de la costa norte.
La nueva etapa se inició tras la firma de una adenda al convenio de cooperación interinstitucional, que extiende su vigencia hasta 2029.
“El desarrollo del país desde los bosques exige que el Estado, la sociedad civil y la ciudadanía trabajen juntos para promover una actividad forestal sostenible que genere oportunidades y contribuya al bienestar de las poblaciones locales”, dijo Williams Arellano Olano, jefe del OSINFOR.
Jaime Nalvarte Armas destacó el trabajo conjunto entre ambas instituciones y el respaldo de la cooperación internacional para promover el aprovechamiento sostenible del bosque seco y la incorporación de la actividad forestal en la economía familiar de pequeños productores de Piura y Tumbes.
“Venimos trabajando de la mano con el OSINFOR desde hace muchos años y hoy confirmamos un apoyo directo para el bosque seco, en el marco del proyecto Promoción de la conservación y manejo forestal de los bosques del noroeste peruano, una iniciativa liderada por AIDER en alianza estratégica con la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) y el SERFOR, con el financiamiento del Gobierno de Japón”, señaló.

Tecnología permitirá mejorar la trazabilidad del carbón de algarrobo
Entre las iniciativas planteadas se encuentra la validación de una metodología anatómica para identificar el origen del carbón vegetal comercializado. El objetivo es determinar si el producto proviene del algarrobo y diferenciarlo del carbón elaborado a partir de especies frutales.
La metodología permitirá verificar el origen del producto, fortalecer su trazabilidad y contribuir a identificar posibles casos en los que el carbón de algarrobo sea comercializado como si procediera de otras especies.
De acuerdo con el OSINFOR, esta herramienta también permitirá contar con información para respaldar la legalidad del aprovechamiento de los recursos forestales provenientes de los bosques secos.
Inteligencia artificial ayudará a conocer la distribución del algarrobo
Otra de las propuestas contempla desarrollar un plugin basado en información geoespacial e inteligencia artificial para conocer la distribución del algarrobo en los bosques secos y estimar la cantidad existente en determinadas áreas.
La herramienta podría contribuir a planificar el aprovechamiento sostenible de la especie, monitorear cambios en los bosques y fortalecer las acciones de supervisión forestal.
“El OSINFOR ya viene trabajando con tecnología en la Amazonía y ahora tenemos que llevar estas herramientas a los bosques secos. Sin embargo, todavía tenemos una brecha de información en estos ecosistemas”, precisó Arellano Olano.
Nalvarte Armas señaló que la nueva etapa permitirá avanzar en proyectos específicos relacionados con el bosque seco.
“Acabamos de formalizar un trabajo conjunto con el OSINFOR en el bosque seco. Vamos a estudiar su potencial y trabajar en el algarrobo y su trazabilidad. Para ello, nos reuniremos con el equipo técnico para elaborar el plan de intervención”, afirmó.
OSINFOR y AIDER continuarán investigación en la Amazonía
La cooperación también contempla culminar un estudio sobre árboles semilleros iniciado por el OSINFOR en 2025 en la comunidad nativa Yamino, en Ucayali.
La investigación cuenta con el apoyo de AIDER y la Universidad Nacional Agraria de la Selva. Su objetivo es generar información sobre la capacidad de regeneración natural de los bosques manejados sosteniblemente por comunidades nativas.
Los resultados también permitirán identificar el potencial productivo de las semillas provenientes de estos bosques y aportar información para el manejo sostenible de los recursos forestales.



