El Perú evalúa el potencial de la cereza como nuevo cultivo de exportación, en un contexto en el que el país ha consolidado su presencia internacional con frutas como uva de mesa, arándano, palta y cítricos. Un estudio del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) señala que determinadas zonas altoandinas presentan condiciones agroclimáticas que podrían favorecer este cultivo. Sin embargo, la producción comercial de cerezas todavía se encuentra en una etapa experimental y requiere investigación, adaptación varietal e inversión.
Producción de cerezas en Perú aún se encuentra en etapa experimental
De acuerdo con el estudio “La producción y el consumo global de la cereza: posibilidades de desarrollo en el Perú”, elaborado por el Midagri, la cereza representa una alternativa de interés para la agroexportación peruana debido a su valor en el comercio internacional y al crecimiento de la demanda en los mercados asiáticos.
“Se trata de una de las frutas frescas de mayor valor en el comercio internacional, caracterizada por una demanda creciente en los mercados asiáticos, particularmente durante celebraciones y temporadas de alto consumo”, refiere el documento.
El desarrollo de nuevas variedades con menores requerimientos de frío también amplió las posibilidades de producción en zonas que anteriormente presentaban limitaciones para este cultivo.
No obstante, el informe precisa que la producción comercial de cerezas en Perú todavía es incipiente. Entre los factores que podrían favorecer su desarrollo se encuentran la disponibilidad de recursos hídricos, la experiencia del sector agroexportador, la infraestructura logística y la capacidad empresarial para incorporar nuevos cultivos.
“Entre estos factores destacan la disponibilidad de recursos hídricos, la experiencia acumulada por el sector agroexportador, la infraestructura logística existente y la capacidad empresarial demostrada en la rápida adopción de nuevos cultivos como el arándano o las fresas”, establece el estudio.
¿Dónde se podría cultivar cereza en Perú?
El estudio del Midagri identifica diversas zonas de la sierra peruana que podrían presentar condiciones favorables para el cultivo de cerezas, aunque precisa que su aptitud deberá ser comprobada mediante investigaciones específicas.
“La combinación de altitud, amplitud térmica y temperaturas invernales relativamente bajas permite la acumulación de horas frío superiores a las registradas en la costa”, señala el informe.
Asimismo, la radiación solar característica de los Andes podría favorecer los procesos fotosintéticos y contribuir al desarrollo de frutos con niveles adecuados de coloración y azúcares.
Entre las zonas que requieren evaluación agronómica figuran las áreas altoandinas de Arequipa, Moquegua y Tacna, además de sectores de la sierra de Lima, como Yauyos, Huarochirí y Canta.
También se consideran el Valle del Mantaro, en Junín; el callejón de Huaylas, en Áncash; los valles interandinos de Cusco y las zonas altoandinas de Cajamarca.
“No obstante, la aptitud definitiva de estas zonas deberá ser validada mediante estudios agroclimáticos detallados, ensayos varietales y análisis económicos específicos”.
Ensayos de variedades de cereza avanzan en regiones andinas
A diferencia de cultivos como el arándano, la uva de mesa y la palta, la cereza todavía no forma parte de la oferta agroexportadora consolidada del Perú.
Durante la última década, empresas agroexportadoras y viveros especializados realizaron ensayos para identificar variedades que puedan adaptarse a las condiciones climáticas del país, principalmente en zonas de la sierra.
“Diversas empresas agroexportadoras y viveros especializados han venido evaluando materiales genéticos durante aproximadamente 10 años, principalmente en zonas de la sierra peruana”, establece el estudio.
Los ensayos se desarrollaron en regiones como Arequipa, Junín, Ayacucho, Áncash, Cajamarca y Huancavelica. En estos territorios, las condiciones de altitud permiten registrar niveles de frío invernal más cercanos a los requerimientos del cultivo.
Los trabajos realizados permitieron identificar materiales con menores requerimientos de frío y mejores niveles de adaptación a las condiciones locales.
Perú podría obtener primeras cosechas comerciales de cereza
Según especialistas citados por el estudio, 2026 podría representar un punto de inflexión para el desarrollo del cultivo de cerezas en el Perú, debido a la posibilidad de obtener primeras cosechas con valor comercial.
Estos resultados estarían vinculados con los trabajos de adaptación genética realizados durante los últimos años. Sin embargo, el desarrollo de volúmenes suficientes para la exportación requeriría un periodo más prolongado.
“Sin embargo, alcanzar volúmenes exportables relevantes requerirá un proceso más largo, estimado entre 7 y 10 años”.
Uno de los principales desafíos será identificar variedades que combinen bajos requerimientos de frío, productividad, firmeza y calidad comercial de acuerdo con las exigencias de los mercados internacionales.
“El desarrollo de una industria exportadora de cerezas en el Perú dependerá de la convergencia de diversos factores, entre ellos la adaptación agronómica del cultivo a las condiciones agroclimáticas nacionales, la disponibilidad de material genético adecuado, la incorporación de tecnologías de producción y poscosecha, y la capacidad para aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado internacional”, sostiene el informe del Midagri.
Demanda de cerezas en Asia abre oportunidades para Perú
Chile mantiene una posición predominante en la producción y exportación de cerezas del hemisferio sur, especialmente hacia China. De acuerdo con el estudio, Chile concentra aproximadamente el 97 % del volumen de cerezas exportadas desde esta parte del mundo.
En paralelo, el mercado internacional registra una expansión sostenida. Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, durante los últimos 25 años la producción mundial de cerezas creció a una tasa promedio anual de 3,8 %, mientras que el consumo interno aumentó 3,7 %.
Las exportaciones mundiales alcanzaron un volumen proyectado de 939.000 toneladas durante la campaña 2025/2026, lo que representa un crecimiento de 0,9 % frente a la campaña anterior.
China constituye uno de los principales mercados para esta fruta. Para la campaña 2025/2026, se proyecta una producción nacional de 900.000 toneladas y alrededor de 600.000 toneladas de importaciones.
Este escenario genera posibilidades para nuevos proveedores capaces de ofrecer fruta durante periodos de menor disponibilidad internacional.
Puerto de Chancay puede favorecer exportación de cerezas a China
La entrada en operación del Terminal Portuario Multipropósito de Chancay constituye otro factor considerado en el análisis del potencial exportador de la cereza peruana.
Según el estudio del Midagri, la nueva infraestructura permite reducir los tiempos de tránsito marítimo hacia China, que pasarían de aproximadamente 33-40 días a un rango cercano a 21-23 días.
“Esta reducción resulta especialmente importante para productos altamente perecibles como la cereza”, refiere el informe.
Durante 2025, el puerto de Chancay movilizó el 62 % de las agroexportaciones peruanas dirigidas a China, de acuerdo con los datos citados por el estudio.
Para productos sensibles a las condiciones de transporte y almacenamiento, la reducción del tiempo de tránsito puede contribuir a mantener características como firmeza y condición de la fruta al momento de su llegada al mercado de destino.
El estudio señala que la experiencia del sector agroexportador, la infraestructura logística, los acuerdos comerciales y la ubicación del país podrían contribuir al desarrollo de una oferta exportable de cerezas.
Perú enfrenta desafíos para desarrollar una industria de cerezas
Aunque el país cuenta con condiciones que podrían favorecer el desarrollo del cultivo, el estudio del Midagri identifica diversos factores que deberán ser evaluados antes de una expansión comercial.
Entre ellos figuran los requerimientos de horas frío, la investigación agronómica local, la disponibilidad de material genético adaptado, las necesidades de inversión y la competencia de otros países productores.
La experiencia del arándano constituye un antecedente para el sector agroexportador peruano. En poco más de una década, el país pasó de tener una participación marginal a ubicarse entre los principales exportadores mundiales de esta fruta.
Sin embargo, el estudio precisa que la cereza presenta desafíos agronómicos mayores y que su eventual desarrollo dependerá de la adaptación del cultivo, la tecnología de producción y poscosecha, la calidad de la fruta y la capacidad para cumplir los requisitos fitosanitarios y comerciales de los mercados internacionales.
En paralelo, las agroexportaciones peruanas tradicionales y no tradicionales crecieron 3,3 % durante el primer semestre del año, según información reportada por Adex.
Con información de Agencia Andina.



