La castaña amazónica registró exportaciones por 48 millones de dólares en 2025, lo que representa un crecimiento de 27.6 % respecto al año anterior, de acuerdo con cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). A diferencia de otros productos agrícolas, este fruto se obtiene exclusivamente de bosques amazónicos conservados, lo que convierte su aprovechamiento en una actividad estrechamente vinculada a la conservación de los ecosistemas y al desarrollo de las comunidades que participan en su cadena productiva.
Exportaciones de castaña amazónica crecieron impulsadas por Madre de Dios
La producción de castaña amazónica se concentra principalmente en la región Madre de Dios, donde la temporada de recolección involucra actividades de aprovechamiento, procesamiento y exportación del fruto.
A diferencia de los cultivos desarrollados en plantaciones comerciales, la castaña crece de forma natural en bosques de Perú, Bolivia y Brasil, por lo que su producción depende del mantenimiento de ecosistemas forestales saludables.
El aprovechamiento del recurso también está relacionado con conocimientos tradicionales sobre los ciclos del bosque, la ubicación de los árboles productores, las rutas de recolección y el funcionamiento del ecosistema amazónico.
En Madre de Dios, estos saberes han sido transmitidos durante generaciones por pueblos indígenas y poblaciones locales, constituyendo una parte importante del patrimonio cultural reconocido por el Ministerio de Cultura.
Conservación de bosques impulsa la producción sostenible de castaña
La dependencia de la castaña respecto de bosques conservados ha convertido a este producto en un referente para las estrategias de manejo sostenible de recursos forestales no maderables.
Actualmente, las concesiones castañeras y los territorios de comunidades indígenas participan en una cadena productiva vinculada a más de un millón de hectáreas de bosque amazónico.
El especialista en Cadenas Productivas Sostenibles, Milton Huanca, explicó: «Un árbol de castaña puede tardar entre 20 y 30 años en comenzar a producir frutos y requiere condiciones ecológicas complejas para completar su ciclo de vida, incluyendo la presencia de polinizadores y fauna dispersora de semillas».
Añadió: «Esta característica convierte a la castaña en un recurso estrechamente vinculado a la conservación de bosques maduros: cada nuez que llega al mercado es el resultado de procesos ecológicos que toman décadas en desarrollarse y que dependen de ecosistemas amazónicos saludables».
Productores y organizaciones promueven el aprovechamiento sostenible
WWF informó que impulsa el aprovechamiento sostenible de la castaña amazónica mediante el trabajo conjunto con más de 90 concesiones forestales, seis comunidades indígenas y diversos actores vinculados al manejo de los bosques.
La organización señaló que fortalecer la coordinación entre productores, autoridades forestales, empresas y organizaciones de la sociedad civil es un factor importante para promover el uso sostenible de los recursos forestales.
En ese contexto, WWF participó en el evento «Dialoguemos por los Bosques: castaña que conserva e impulsa la sostenibilidad», desarrollado en Puerto Maldonado y organizado por Osinfor con el apoyo de HP.
La actividad reunió a productores castañeros, representantes de instituciones públicas, empresas y ciudadanos en una jornada que incluyó una feria de productores, una exposición fotográfica y espacios de diálogo sobre la importancia económica y ambiental de la castaña para la Amazonía peruana.






