Las lluvias intensas y posibles afectaciones a la infraestructura y al transporte asociadas al Fenómeno El Niño ponen sobre la mesa un desafío para la agroexportación peruana: mantener la eficiencia de sus operaciones y cumplir con los plazos de despacho hacia los mercados internacionales. En el caso del mango, esto implica prestar atención no solo a las condiciones de producción y cosecha, sino también al traslado de la carga durante el procesamiento, almacenamiento y preparación de los contenedores para exportación.
En este escenario, anticiparse a posibles interrupciones y optimizar los procesos logísticos adquiere especial relevancia. La disponibilidad de equipos adecuados, mantenimiento oportuno y planificación del movimiento de materiales pueden contribuir a reducir los tiempos improductivos y mejorar la capacidad de respuesta de las empresas ante eventuales dificultades operativas.
Según refiere Luis Fernández, jefe comercial de MAQ, ante los posibles efectos del Fenómeno El Niño, las empresas necesitan revisar sus procesos y prepararse para escenarios que podrían dificultar el transporte o generar retrasos. “La tecnología eléctrica puede contribuir a optimizar determinadas operaciones y reducir la dependencia de combustibles como el diésel o el GLP, siempre que se cuente con las condiciones adecuadas para su funcionamiento”, agrega.

En ese sentido, los montacargas, apiladores y transpaletas eléctricas permiten atender distintas necesidades de movimiento y almacenamiento de materiales dentro de las instalaciones agroindustriales. Los equipos con baterías de litio, por ejemplo, admiten cargas parciales y pueden requerir menos mantenimiento que algunas alternativas de combustión, según sus características y condiciones de uso. Asimismo, al no utilizar diésel o GLP durante su funcionamiento, no generan emisiones directas por combustión en el punto de uso.
“Además de contar con equipos adecuados, las empresas necesitan respaldo técnico y disponibilidad de repuestos que contribuyan a reducir el riesgo de interrupciones. Frente a fenómenos climáticos que pueden afectar la logística, anticiparse y revisar cada etapa de la cadena resulta fundamental. “Fortalecer la agroexportación peruana también implica cuidar estos procesos, porque una operación más eficiente ayuda a preservar la calidad y los tiempos de entrega que exigen los mercados internacionales”, afirma Fernández.
En esa línea, MAQ participará en el 25.° Congreso Internacional del Mango Peruano, organizado por la Asociación Peruana de Productores y Exportadores de Mango (APEM), los días 22 y 23 de octubre en Piura. Este encuentro reunirá a empresas y actores vinculados a esta cadena productiva para generar conexiones, compartir conocimientos y abordar los desafíos y oportunidades de una industria relevante para la agroexportación nacional.
Durante el evento, se buscará acercar soluciones eléctricas para el manejo de materiales a los participantes del sector, con especial atención a las necesidades de almacenamiento, traslado de pallets y despacho de mercancías. La intención es abrir conversaciones sobre cómo la selección de equipos, planificación del mantenimiento y soporte técnico pueden contribuir a mejorar la eficiencia de las operaciones agroindustriales.
Esta participación también permitirá intercambiar experiencias con empresas vinculadas no solo al mango, sino a otras actividades agroexportadoras que requieren movilizar productos e insumos de manera oportuna.
«En 2026 hemos registrado un crecimiento aproximado del 20% en la demanda de equipos destinados al sector agroindustrial. Este comportamiento refleja el interés de las empresas por incorporar tecnologías que les permitan operar con mayor eficiencia. Nuestro objetivo es seguir acercando estas soluciones a las principales zonas productivas del país», concluye Fernandez.
